Hace unos días, la Selección Mexicana cayó ante Inglaterra. Y eso volvió a despertar una pregunta que mucha gente se hace: ¿por qué en algunos eventos deportivos compite el Reino Unido como un solo equipo y en otros aparecen Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte por separado?
La respuesta no es tan sencilla, pero tampoco es un misterio.
Todo comienza con el nacimiento del fútbol moderno. Mucho antes de que existiera la FIFA, cada una de las naciones que integran el Reino Unido había creado su propia asociación de fútbol: la Football Association de Inglaterra, la Scottish Football Association, la Football Association of Wales y la Irish Football Association, esta última representando originalmente a toda la isla de Irlanda.
Cuando la FIFA fue fundada en 1904, estas asociaciones ya existían y defendieron su autonomía.
De hecho, las asociaciones británicas inicialmente decidieron no formar parte de la FIFA. Años después se incorporaron, pero lo hicieron bajo una condición muy clara: conservar su independencia deportiva. La FIFA aceptó ese acuerdo y, desde entonces, Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte compiten como selecciones independientes.
Pero entonces surge otra pregunta: ¿por qué en los Juegos Olímpicos sí vemos un solo equipo?
La respuesta es que los Juegos Olímpicos no se organizan entre federaciones deportivas, sino entre Comités Olímpicos Nacionales. En el Reino Unido únicamente existe uno: la British Olympic Association. Por ello, los atletas compiten bajo un solo equipo denominado Team GB, que, pese a su nombre, también representa a Irlanda del Norte.
¿Y por qué casi nunca existe un equipo olímpico británico de fútbol?
Durante décadas, las federaciones de Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte temieron que participar juntas en los Juegos Olímpicos pudiera utilizarse como precedente para obligarlas a competir unificadas también en las competiciones organizadas por la FIFA. Por esa razón se opusieron durante muchos años.
La única excepción reciente fue en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, cuando el país era anfitrión y decidió presentar un equipo unificado.
Este fenómeno también ocurre en otros deportes.
En rugby, por ejemplo, Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda participan por separado en el Seis Naciones, mientras que en los Juegos Olímpicos, en la modalidad de rugby siete, los representantes compiten como Team GB.
En cricket sucede algo similar. Inglaterra tiene su propia selección, Escocia la suya e Irlanda compite como un equipo que integra tanto a la República de Irlanda como a Irlanda del Norte, uno de los casos más particulares del deporte internacional.
En cambio, en deportes como el atletismo, la natación, el ciclismo, la gimnasia, el voleibol, el balonmano, el baloncesto o el tenis olímpico, los atletas representan al Reino Unido como un solo equipo, porque las federaciones internacionales reconocen al Estado y la participación se realiza a través del Comité Olímpico.
Entonces, la regla general es bastante sencilla.
Si el deporte se organizó históricamente a través de las federaciones nacionales británicas, antes incluso de la creación de los organismos internacionales, Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte suelen competir por separado.
Si, por el contrario, la competencia depende del Comité Olímpico o la federación internacional reconoce únicamente al Estado soberano, entonces participan juntos bajo la bandera del Reino Unido.
Y existe un dato todavía más curioso.
Las cuatro asociaciones británicas gozan de un privilegio único en el mundo. Son las únicas entidades que, sin ser Estados soberanos, son miembros independientes de la FIFA. Además, forman parte de la International Football Association Board (IFAB), el organismo encargado de elaborar y modificar las Reglas de Juego del fútbol mundial.
En pocas palabras, el Reino Unido no juega unido o separado por capricho.
La explicación está en la historia. El fútbol nació en las islas británicas mucho antes que la FIFA, y esa tradición fue respetada por el organismo internacional. Por eso, cuando ves jugar a Inglaterra, Escocia, Gales o Irlanda del Norte, en realidad estás viendo cuatro de las asociaciones de fútbol más antiguas del planeta, un privilegio histórico que ningún otro país posee.



